Era enero y otra vez hacía frío...
No era natural debido que aquí, en mi país, Enero es un mes
de calor.
Como cada Noche de mis vacaciones salía a caminar y mi punto
de llegada era el parque que había en el patio de mi escuela, caminar hasta
allí me tranquilizaba. Ese día en especial, tenía el presentimiento de que algo
ocurriría y no podía quedarme tranquila.
Cuando mi inseguridad llego al extremo decidí salir a
caminar, aunque yo recientemente venia de allí, regrese al hermoso parque.
Sentado en una hamaca estabas tú llorando...
No supe porque pero no podía moverme, estaba apoyada debajo
de aquel árbol, y tu allí hundido en tu sufrimiento...
Al parecer te reprochabas el no haberle dicho a alguien lo
que sentías... y al escucharte mi corazón se rompía.
Mi boca susurraba aquellas palabras... Mis lágrimas también
fluían acompañando el momento, y tú allí Si siquiera notarme…. Me di
vuelta pues decidí marcharme, comencé a caminar…Pero al dar dos pasos alguien
me sujeto por detrás, asustada y sorprendida voltee a ver quién me tenía. En
silencio aquel joven me miraba y de su boca salieron dos hermosas palabras “te amo”.
Y en aquel lugar me besaste, bajo ese hermoso árbol y desde entonces caminas
juntos de la mano.

No hay comentarios:
Publicar un comentario